Ziomara Morrison renuncia a la Selección lanzando graves acusaciones
La figura del básquetbol denuncia que en Canadá pasaron hambre y que se lesionó por tener que dormir en el suelo.
“Perdona, no me dejaban decir nada”. El mensaje es de Ziomara Morrison, después de días de ser consultada respecto de su salud, de la lesión que la dejó fuera del Preolímpico de Edmonton y que hipotecó las posibilidades de Chile de seguir en camino a Río. 
La delegación permanecía hasta ayer en Canadá, pese a que su participación terminó el jueves. Esa descordinación es, según ella, el menor de los problemas: no tenían uniforme, viajaron sin médico, pasaron hambre, las dejaron una noche sin hotel y durmieron mal. Y esto último fue lo que causó la lesión de Morrison.
Los problemas comenzaron en la gira por Brasil, que casi no se realiza por falta de recursos, pero como el Plan Olímpico había comprado los pasajes, el equipo fue. “En Sao Paulo nos metieron a dormir en un recinto horrible, donde las habitaciones olían a vómito. Alegué por email , pero tuvimos que tomar el dinero para emergencias e irnos todas a un hotel”, relata Morrison.
Desde esa ciudad partieron a Norteamérica, donde descubrieron que no tenían uniforme. “No teníamos ropa para todas igual y la de competencia era de hombre o, no sé, pero era enorme, como carpas. Volvimos a reclamar, pero desde Chile (el presidente de la Federación, Marcelo) Casas me responde dos líneas: ‘lo lamento, me preocupa’. Nada más”, cuenta Zio.
Consultado, el mandamás del básquetbol responde: “De temas domésticos no hablo, pero Ziomara envió emails desde Brasil y Canadá, por temas internos, y ambos fueron respondidos como toda petición. No todo se soluciona de inmediato ni es contestado afirmativamente”.
Hambre en Edmonton
Lo peor vino en Edmonton. La Federación consiguió hospedaje en un College hasta que comenzara el Premundial, pues ese día las delegaciones se van al hotel oficial. “No eran buenas condiciones y tuvimos problemas con la comida: un día jugamos un amistoso contra Argentina y el almuerzo fue un sandwich de queso y ensalada. Y antes del partido, Manuel Herrera (jefe de la delegación) nos negó una colación. Nunca en mi vida había jugado un partido con hambre”, dice Morrison.
Todos estos líos gatillaron no sólo su renuncia a la capitanía del equipo, sino también la amenaza del plantel de no presentarse al torneo.
El problema de la falta de comida se hizo crítico por el hecho de no tener viáticos, una situación, eso sí, que el plantel ya conocía. “Si fuéramos la selección masculina esto jamas pasaría. Estuvimos sin un peso por un mes. Si yo no tengo tarjeta de crédito, no como”, reclama la basquetbolista. Al final recibieron 200 dólares de viático.
Herrera replica que “no tuvieron ninguna situación así, las condiciones eran óptimas”. El seleccionado nacional agrega que el College se consiguió con un amigo, “con todas las garantías para residir y alimentarse bien y un recinto para practicar. Las camas eran adecuadas: yo soy grande y dormía bien ahí”.
Lesionada por la cama
La situación más trascendente fue la lesión de Morrison. “Cuando estábamos en ese College me empezaron los dolores de espalda. La cama no soportaba mi peso y tiré el colchón al suelo para dormir. Como andábamos sin doctor, no tuve seguimiento médico”, se queja la pivote, quien estuvo postrada cuatro días.
Herrera explica la ausencia de un doctor chileno: “Hay que asumir los gastos de todas las personas extras que van. Los campeonatos tienen un doctor, Ziomara fue llevada a una clínica y los médicos la fueron a ver al hotel”.
Lo último ocurrió el martes, cuando las jugadoras casi se van a la calle, pues no se pagó la última noche de hotel, porque la salida al aeropuerto era a las 5 AM. Herrera no se enteró de que el Plan Olímpico pagó de urgencia esa última noche, pues ayer dijo que “ellas estuvieron de acuerdo, para ahorrar plata. Los hoteles ofrecen un servicio para guardar las maletas y seguramente pasaron la noche en el lobby”.
No vuelve
Por todo esto, la ex WNBA condiciona su regreso a la Selección. “La próxima vez quiero asegurarme de las condiciones. No quiero volver a pasar hambre, tener que tirar un colchón al suelo, que me mientan en la cara… En su momento enviaré una carta, pero así, no sigo”, declara.
El relato de la figura de Chile es refrendado por el técnico nacional, el español Ricardo González: “Que (la federación) se preocupe del abandono en el que hemos estado. Nos dejaron tirados, sin pagar el último día del hotel, solos en Edmonton y con una menor de edad”.
La Tercera
La delegación permanecía hasta ayer en Canadá, pese a que su participación terminó el jueves. Esa descordinación es, según ella, el menor de los problemas: no tenían uniforme, viajaron sin médico, pasaron hambre, las dejaron una noche sin hotel y durmieron mal. Y esto último fue lo que causó la lesión de Morrison.
Los problemas comenzaron en la gira por Brasil, que casi no se realiza por falta de recursos, pero como el Plan Olímpico había comprado los pasajes, el equipo fue. “En Sao Paulo nos metieron a dormir en un recinto horrible, donde las habitaciones olían a vómito. Alegué por email , pero tuvimos que tomar el dinero para emergencias e irnos todas a un hotel”, relata Morrison.
Desde esa ciudad partieron a Norteamérica, donde descubrieron que no tenían uniforme. “No teníamos ropa para todas igual y la de competencia era de hombre o, no sé, pero era enorme, como carpas. Volvimos a reclamar, pero desde Chile (el presidente de la Federación, Marcelo) Casas me responde dos líneas: ‘lo lamento, me preocupa’. Nada más”, cuenta Zio.
Consultado, el mandamás del básquetbol responde: “De temas domésticos no hablo, pero Ziomara envió emails desde Brasil y Canadá, por temas internos, y ambos fueron respondidos como toda petición. No todo se soluciona de inmediato ni es contestado afirmativamente”.
Hambre en Edmonton
Lo peor vino en Edmonton. La Federación consiguió hospedaje en un College hasta que comenzara el Premundial, pues ese día las delegaciones se van al hotel oficial. “No eran buenas condiciones y tuvimos problemas con la comida: un día jugamos un amistoso contra Argentina y el almuerzo fue un sandwich de queso y ensalada. Y antes del partido, Manuel Herrera (jefe de la delegación) nos negó una colación. Nunca en mi vida había jugado un partido con hambre”, dice Morrison.
Todos estos líos gatillaron no sólo su renuncia a la capitanía del equipo, sino también la amenaza del plantel de no presentarse al torneo.
El problema de la falta de comida se hizo crítico por el hecho de no tener viáticos, una situación, eso sí, que el plantel ya conocía. “Si fuéramos la selección masculina esto jamas pasaría. Estuvimos sin un peso por un mes. Si yo no tengo tarjeta de crédito, no como”, reclama la basquetbolista. Al final recibieron 200 dólares de viático.
Herrera replica que “no tuvieron ninguna situación así, las condiciones eran óptimas”. El seleccionado nacional agrega que el College se consiguió con un amigo, “con todas las garantías para residir y alimentarse bien y un recinto para practicar. Las camas eran adecuadas: yo soy grande y dormía bien ahí”.
Lesionada por la cama
La situación más trascendente fue la lesión de Morrison. “Cuando estábamos en ese College me empezaron los dolores de espalda. La cama no soportaba mi peso y tiré el colchón al suelo para dormir. Como andábamos sin doctor, no tuve seguimiento médico”, se queja la pivote, quien estuvo postrada cuatro días.
Herrera explica la ausencia de un doctor chileno: “Hay que asumir los gastos de todas las personas extras que van. Los campeonatos tienen un doctor, Ziomara fue llevada a una clínica y los médicos la fueron a ver al hotel”.
Lo último ocurrió el martes, cuando las jugadoras casi se van a la calle, pues no se pagó la última noche de hotel, porque la salida al aeropuerto era a las 5 AM. Herrera no se enteró de que el Plan Olímpico pagó de urgencia esa última noche, pues ayer dijo que “ellas estuvieron de acuerdo, para ahorrar plata. Los hoteles ofrecen un servicio para guardar las maletas y seguramente pasaron la noche en el lobby”.
No vuelve
Por todo esto, la ex WNBA condiciona su regreso a la Selección. “La próxima vez quiero asegurarme de las condiciones. No quiero volver a pasar hambre, tener que tirar un colchón al suelo, que me mientan en la cara… En su momento enviaré una carta, pero así, no sigo”, declara.
El relato de la figura de Chile es refrendado por el técnico nacional, el español Ricardo González: “Que (la federación) se preocupe del abandono en el que hemos estado. Nos dejaron tirados, sin pagar el último día del hotel, solos en Edmonton y con una menor de edad”.
La Tercera
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