El jugador más experimentado del básquetbol nacional se toma con calma el título logrado por el club en Lideba y espera volver con todo el 2015.
Por Ricardo Obando
Los dos metros doce de estatura le beneficiaron a Patricio Briones durante el desarrollo de la Liga de Desarrollo del Básquetbol (Lideba). El gigante de Tinguiririca recuperó un juego que en varias temporadas lo llevó a estar en lo más alto de este deporte a nivel nacional y fue un gran aporte en la campaña de los Energéticos.
Si bien el año fue de contrastes, por no clasificar a la Liga Nacional pese a ser el campeón vigente y tener que jugar “la B”, el pivot se toma los últimos festejos con calma. “Ha sido un proceso bastante complejo a pesar de la alegría y la verdad es que lo estamos tomando con mucha tranquilidad porque este es el primer paso de un proceso, donde tenemos que empezar ya”, sostuvo.
Sobre cómo evalúa el campeonato conseguido hace algunas horas, Briones sentenció que “si bien salimos invictos, hay que pensar que Lideba es una competencia de desarrollo. Muchos criticaron que nosotros teníamos un plantel más competitivo y que íbamos a barrer, no fue así, nos complicaron la vida varios equipos”.
A su vez, destacó que lo vivido este segundo semestre es un impulso para iniciar el 2015 y ya que “volvemos a Libcentro y volveremos a remar desde el fondo. Este es el primer esfuerzo y queremos llevar este título con tranquilidad”.
Junto con ello, Patricio Briones comentó que esto permite “que la gente vuelva a creer, que la gente vuelva a apoyar, que crea en la dirigencia que se está rompiendo el lomo día a día para gestionar todo esto”.
Para terminar, valoró finalmente el título de Lideba y expuso que “creo que este cartel (de campeón de Lideba) nos va ayudar mucho institucionalmente para conseguir mayor apoyo y eso nos podría significar tener un plantel más competitivo para volver a la fuste nacional”.
LA OPINIÓN DE UNO DE CASA
Otro que recordó cómo fue el año deportivo para el actual campeón de la LNB y Lideba fue Carlos Becerra.
Uno de los históricos, ya que comenzó el 2012 esta aventura con Tinguiririca en Dimayor, luego en la LNB y posteriormente en la Liga Sudamericana, tuvo palabras para la temporada.
Una cosa que le llamó la atención, fue la baja de público en el segundo semestre, algo no habitual para una ciudad que se caracterizaba por llenar siempre el gimnasio. “Fue lamentable ver de repente poco público, no estábamos acostumbrados pero la realidad es así. Cuando vamos ganando la gente se motiva y eso dependía de nosotros, llegar a la final y ganarla de buena manera”, dijo.
De paso, Becerra aseguró que “el próximo año se viene fuerte pero no hay crear falsas expectativas y de que con trabajo y con esfuerzo cada partido va a ser una final el próximo año”.
El Rancagüino
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