Los pibes del U18 batallaron duro ante unos mexicanos de intensa defensa y lograron un estreno victorioso en el FIBA Américas de Colorado Springs. Arengo, con 24 puntos, fue la figura.
Buen debut de los pibes U18, con buen aporte desde el banco y un tercer parcial clave para tomar ventajas en el juego. (Foto: FIBA Américas).
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La Selección Argentina U18 comenzó el Premundial de la categoría en Colorado Springs, Estados Unidos, con una gran victoria ante México por 87-72. El goleador del cotejo fue Juan Pablo Arengo con 24 puntos. Mañana, Argentina se enfrentará a Uruguay.
Arrancar con el pie derecho siempre es necesario, más aún cuando hablamos de un torneo donde no hay mucho tiempo para el error. El estreno triunfal de los jóvenes nacionales fue trabajado por momentos, aunque durante el tercer cuarto mostró su mejor versión y logró abrochar un triunfo importante a pesar de sufrir un poco sobre el cierre.
El aporte desde la banca fue importante, porque allí es donde Argentina encontró a grandes valores, como el destacado Arengo y las menciones de Martín Gómez y Juan Lugrin. Los chicos albicelestes tuvieron complicaciones con la intensidad defensiva que ofreció México, que recortó distancias sobre el final del partido. No obstante, los jóvenes nacionales supieron cerrar bien el cotejo.
Argentina arrancó convirtiendo sus primeros puntos de la mano de Carlos Buemo. No obstante, México revirtió rápido la ventaja y la puso a su favor, con acciones rápidas y mucha intensidad. Los aztecas se colocaron 5-2 en los primeros tres minutos, pero arribó una reacción albiceleste y la ventaja volvió a las manos del equipo de Eduardo Jápez.
Es que de la mano de Iván Gramajo y Lucio Delfino, el equipo argentino se disparó en un parcial de 5-0 y se colocó al frente por 7-5. Sin embargo, a pesar de ese pequeño sprint, el partido siguió siendo muy peleado, con unos mexicanos aguerridos que volvieron a tomar la delantera del score amparados en otra buena carrera (12-7).
El inicio del juego, a pesar de lo parejo que se mostró, exhibió ciertas imprecisiones por parte de ambos elencos. Sobre esa base, México se mantuvo firme gracias a buenos aportes de César Molina desde los triples y el juego rápido.
Argentina tuvo un muy buen ingreso de Juan Pablo Arengo, con tiro exterior y libres importantes para descontar. Esto produjo que, poco a poco, el equipo de Jápez reduzca distancias y sobre el cierre del parcial emparde el score en 18, para finalizar el cuarto con el marcador en tablas.
El segundo parcial tuvo un mejor inicio de los chicos albicelestes. Amparados en la labor de Arengo, principal vía de gol, Argentina clavó dos bombazos y velozmente se escapó a siete unidades de distancia (28-21). Se fueron corrigiendo las imprecisiones del arranque y de a poco el equipo mostró otro tipo de solvencia.
La performance de Argentina fue incrementándose paulatinamente, se abrió el perímetro y los albicelestes sacaron buenos réditos mediante esa vía. Arengo siguió siendo la bandera ofensiva, aunque Juan Lugrin también aportó lo suyo, ocasionando un despegue de once unidades en el partido (34-23).
Pero México volvió a reaccionar y le dio un giro dramático al partido. Aprovechó que los argentinos no hallaron lanzamientos cómodos gracias a su gran defensa (los pibes estuvieron casi cuatro minutos sin anotar) y castigaron con una seguidilla de triples, en manos de Tona, García y Alvarez. Así, en un abrir y cerrar de ojos pasaron a tener una ventaja de 41-39 a falta de 1m29s.
Esto obligó a Jápez a pedir un tiempo muerto para revertir la situación en el tiempo restante. Y así fue como Argentina, corrigiendo unos detalles en el juego, terminó por inclinar la balanza a su favor desde los libres y los puntos de Agustín Acuña, yéndose al descanso con una pequeña ventaja de 45-43.
Al retorno de los vestuarios, Argentina siguió siendo superior en el marcador aunque el partido se mantuvo de ida y vuelta. Arengo fue estirando su producción personal y era la clara referencia ofensiva del seleccionado de Jápez, siendo más preciso, más punzante y enalteciendo las labores de sus compañeros.
En ese aspecto también estuvieron finos José Vildoza y Buemo, de muy buen aporte y protagonistas del goleo argentino, que se mantuvo en una diferencia media de entre 6 y 8 puntos. Argentina siguió manejando los hilos del partido, México no entró con la misma intensidad defensiva y el cuadro nacional siguió manejando el score: 57-49 al promediar el parcial.
Llegaron otros dos minutos positivos por parte de los de Jápez, porque Argentina encontró un bombazo de Martín Gómez y un nuevo doble de Lugrin, que le dieron a los albicelestes una renta de doce unidades y lo dispararon a un claro 64-52 que obligó al entrenador mexicano a pedir un tiempo muerto para organizar a los suyos.
La presión de Argentina fue interesante. Los jóvenes nacionales defendieron con intensidad la salida de México, tratando de ocasionar el ahogo rival y contestando con ataques rápidos, verticales y con penetración en la zona pintada. Los aztecas no bajaron sus brazos, pero independientemente de ello Argentina siguió estirando la brecha, con Gómez y Lugrin como principal actores de este pasaje.
Molina fue el jugador más punzante de los mexicanos, con un eficaz lanzamiento externo que le permitió al cuadro rival mantenerse con vida a pesar de la superioridad argentina en ese lapso. El cierre fue de ida y vuelta, México recuperó cierta intensidad y Argentina ingresó al último segmento con ventaja de 71-63.
El último parcial era la última oportunidad de México para reaccionar. Si bien el arranque del cuarto final fue bastante impreciso, lo cierto es que los aztecas lograron imponer su gran defensa y levantaron una muralla ante los intentos argentinos. Volvieron a destacarse los triples de Molina pero promediando el parcial encontró otras vías más de gol.
La desventaja llegó a ser de cuatro unidades (76-72) restando tres minutos para el final. No obstante, México se apuró, no supo resolver situaciones de uno contra uno y de a poco fue desechando la chance de dar vuelta el score.
En esos minutos finales, Argentina fue mucho más serena, halló réditos con Marinelli y la buena mano de Vildoza, al que no le tembló el pulso a la hora de tomar decisiones importantes. El base fue vital en el cierre, se despachó con bandejas y dobles a media distancia y destrabó el juego a 42s del final (82-72).
Ya con mayor tranquilidad, los chicos de Jápez terminaron por sellar el juego con el marcador de 87-72 y se anotaron una buena victoria en el debut del FIBA Américas. Mañana, desde las 18:15 horas de nuestro país, los pibes se medirán ante Uruguay por la segunda jornada del Premundial.
Lucas Leiva / lucasleiva@basquetplus.com
Twitter: @lucassleiva
Twitter: @basquetplus
Arrancar con el pie derecho siempre es necesario, más aún cuando hablamos de un torneo donde no hay mucho tiempo para el error. El estreno triunfal de los jóvenes nacionales fue trabajado por momentos, aunque durante el tercer cuarto mostró su mejor versión y logró abrochar un triunfo importante a pesar de sufrir un poco sobre el cierre.
El aporte desde la banca fue importante, porque allí es donde Argentina encontró a grandes valores, como el destacado Arengo y las menciones de Martín Gómez y Juan Lugrin. Los chicos albicelestes tuvieron complicaciones con la intensidad defensiva que ofreció México, que recortó distancias sobre el final del partido. No obstante, los jóvenes nacionales supieron cerrar bien el cotejo.
Argentina arrancó convirtiendo sus primeros puntos de la mano de Carlos Buemo. No obstante, México revirtió rápido la ventaja y la puso a su favor, con acciones rápidas y mucha intensidad. Los aztecas se colocaron 5-2 en los primeros tres minutos, pero arribó una reacción albiceleste y la ventaja volvió a las manos del equipo de Eduardo Jápez.
Es que de la mano de Iván Gramajo y Lucio Delfino, el equipo argentino se disparó en un parcial de 5-0 y se colocó al frente por 7-5. Sin embargo, a pesar de ese pequeño sprint, el partido siguió siendo muy peleado, con unos mexicanos aguerridos que volvieron a tomar la delantera del score amparados en otra buena carrera (12-7).
El inicio del juego, a pesar de lo parejo que se mostró, exhibió ciertas imprecisiones por parte de ambos elencos. Sobre esa base, México se mantuvo firme gracias a buenos aportes de César Molina desde los triples y el juego rápido.
Argentina tuvo un muy buen ingreso de Juan Pablo Arengo, con tiro exterior y libres importantes para descontar. Esto produjo que, poco a poco, el equipo de Jápez reduzca distancias y sobre el cierre del parcial emparde el score en 18, para finalizar el cuarto con el marcador en tablas.
El segundo parcial tuvo un mejor inicio de los chicos albicelestes. Amparados en la labor de Arengo, principal vía de gol, Argentina clavó dos bombazos y velozmente se escapó a siete unidades de distancia (28-21). Se fueron corrigiendo las imprecisiones del arranque y de a poco el equipo mostró otro tipo de solvencia.
La performance de Argentina fue incrementándose paulatinamente, se abrió el perímetro y los albicelestes sacaron buenos réditos mediante esa vía. Arengo siguió siendo la bandera ofensiva, aunque Juan Lugrin también aportó lo suyo, ocasionando un despegue de once unidades en el partido (34-23).
Pero México volvió a reaccionar y le dio un giro dramático al partido. Aprovechó que los argentinos no hallaron lanzamientos cómodos gracias a su gran defensa (los pibes estuvieron casi cuatro minutos sin anotar) y castigaron con una seguidilla de triples, en manos de Tona, García y Alvarez. Así, en un abrir y cerrar de ojos pasaron a tener una ventaja de 41-39 a falta de 1m29s.
Esto obligó a Jápez a pedir un tiempo muerto para revertir la situación en el tiempo restante. Y así fue como Argentina, corrigiendo unos detalles en el juego, terminó por inclinar la balanza a su favor desde los libres y los puntos de Agustín Acuña, yéndose al descanso con una pequeña ventaja de 45-43.
Al retorno de los vestuarios, Argentina siguió siendo superior en el marcador aunque el partido se mantuvo de ida y vuelta. Arengo fue estirando su producción personal y era la clara referencia ofensiva del seleccionado de Jápez, siendo más preciso, más punzante y enalteciendo las labores de sus compañeros.
En ese aspecto también estuvieron finos José Vildoza y Buemo, de muy buen aporte y protagonistas del goleo argentino, que se mantuvo en una diferencia media de entre 6 y 8 puntos. Argentina siguió manejando los hilos del partido, México no entró con la misma intensidad defensiva y el cuadro nacional siguió manejando el score: 57-49 al promediar el parcial.
Llegaron otros dos minutos positivos por parte de los de Jápez, porque Argentina encontró un bombazo de Martín Gómez y un nuevo doble de Lugrin, que le dieron a los albicelestes una renta de doce unidades y lo dispararon a un claro 64-52 que obligó al entrenador mexicano a pedir un tiempo muerto para organizar a los suyos.
La presión de Argentina fue interesante. Los jóvenes nacionales defendieron con intensidad la salida de México, tratando de ocasionar el ahogo rival y contestando con ataques rápidos, verticales y con penetración en la zona pintada. Los aztecas no bajaron sus brazos, pero independientemente de ello Argentina siguió estirando la brecha, con Gómez y Lugrin como principal actores de este pasaje.
Molina fue el jugador más punzante de los mexicanos, con un eficaz lanzamiento externo que le permitió al cuadro rival mantenerse con vida a pesar de la superioridad argentina en ese lapso. El cierre fue de ida y vuelta, México recuperó cierta intensidad y Argentina ingresó al último segmento con ventaja de 71-63.
El último parcial era la última oportunidad de México para reaccionar. Si bien el arranque del cuarto final fue bastante impreciso, lo cierto es que los aztecas lograron imponer su gran defensa y levantaron una muralla ante los intentos argentinos. Volvieron a destacarse los triples de Molina pero promediando el parcial encontró otras vías más de gol.
La desventaja llegó a ser de cuatro unidades (76-72) restando tres minutos para el final. No obstante, México se apuró, no supo resolver situaciones de uno contra uno y de a poco fue desechando la chance de dar vuelta el score.
En esos minutos finales, Argentina fue mucho más serena, halló réditos con Marinelli y la buena mano de Vildoza, al que no le tembló el pulso a la hora de tomar decisiones importantes. El base fue vital en el cierre, se despachó con bandejas y dobles a media distancia y destrabó el juego a 42s del final (82-72).
Ya con mayor tranquilidad, los chicos de Jápez terminaron por sellar el juego con el marcador de 87-72 y se anotaron una buena victoria en el debut del FIBA Américas. Mañana, desde las 18:15 horas de nuestro país, los pibes se medirán ante Uruguay por la segunda jornada del Premundial.
Lucas Leiva / lucasleiva@basquetplus.com
Twitter: @lucassleiva
Twitter: @basquetplus
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