Scottie Pippen y Allen Iverson entre las diez grandes estrellas del deporte arruinados por sus vicios. Pésimas inversiones de sus fortunas o las adicciones, como el alcohol y el juego, han provocado el hundimiento de mitos.
Lo que nos dice el periodista es que detrás de todos ellos ha habido pésimas inversiones de sus fortunas o arruinados por las adicciones, como el alcohol y el juego, y eso -junto o por separado- han provocado el hundimiento de grandes mitos en la miseria. No sólo económica.
Escolta de los míticos Chicago Bulls de los años 90 y compañero de Michael Jordan, ganó seis anillos de la NBA y fue uno de los componentes del Dream Team que deslumbrara en los Juegos Olímpicos de Barcelona. En las 17 temporadas como jugador, amasó una fortuna de 120 millones de dólares que se gastó en caprichos como comprarse un jet privado que no funciona. Tuvo que pagar otro millón para repararlo. Mal aconsejado por sus asesores realizó inversiones que terminaron por llevarle a la ruina. Hasta la venta de su mansión de lujo en Portland, de 5.700 metros cuadrados, supuso un pésimo negocio para Scottie Pippen. En 2000 compraba el inmueble (que tenía seis baños, tres aseos, cancha de baloncesto, gimnasio y sauna) por cuatro millones de dólares y años después lo vendía por uno menos.
Allen Iverson
El increíble exbase de los Philadelphia llegó a amasar una fortuna de 200 millones de dólares, pero terminó declarándose en ruina.
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