El Decano del básquetbol chileno quiere expresar a la opinión pública en general y a la gran familia del baloncesto nacional compuesta por dirigentes, jugadores, entrenadores, apoderados y aficionados su más profunda preocupación por los lamentables sucesos ocurridos durante esta semana.
No es nuestro deber juzgar a los (as) responsables de los hechos acontecidos, será la justicia la que determinará las responsabilidades y las sanciones que correspondan de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico.
Independiente de los resultados que arrojen las investigaciones, el daño que se le ha causado a nuestra actividad es incalculable. El enorme trabajo realizado por Marcelo Casas y César Suárez y demás miembros de la actual directiva de la Federación, en el sentido de ordenar, y restaurar las funciones de máxima instancia nacional de esta disciplina. El espectacular trabajo que ha realizado Francisco Martínez y la directiva de la Liga Nacional al crear y desarrollar un campeonato ejemplarmente organizado, atractivo y unificado. Trabajo que ha permitido una gran difusión a través de la TV, que ha logrado re-encantar al público ya que cada vez está asistiendo más gente, que cada vez más jóvenes están practicando este hermoso deporte.
Sin lugar a dudas que lo sucedido es una nube gris que nos acompañara por un tiempo. Pero debemos seguir trabajando con más ganas aún, no podemos permitir que esta mancha interrumpa el proceso de desarrollo y crecimiento. El básquetbol se transformará en el segundo deporte más popular del país con el esfuerzo de todos los que participamos.
Pero también es cierto que las instancias superiores que rigen esta actividad deben actuar con seriedad y firmeza. Esta es una lección que se debe aprender para que nunca más vuelva a ocurrir. En el fútbol supieron cortar de raíz todos los actos que no se condicen con la calidad de ídolos deportivos que tienen los seleccionados (as). Ser seleccionado nacional de la actividad deportiva que sea es la máxima aspiración de los verdaderos deportistas. Son embajadores y representan la imagen de un país.
Las organizaciones a veces se ven enfrentadas a momentos difíciles, y será la claridad de sus dirigentes la que permitirá tomar las decisiones acertadas. Una medida efectiva es la separación inmediata de los cuerpos técnicos y administrativos a cargo de las selecciones por la responsabilidad jerárquica que les corresponde, sobre todo si había menores de edad en ambas selecciones.
Sería una señal clara y potente de que situaciones como esta no son, y no serán permitidas, bajo ninguna circunstancia
Fuente : New Crusaders prensa

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