Una temporada para el olvido que los hará reinventarse
Un mal año que esperan no se repita. Esa es la evaluación que hizo el plantel de la Universidad de Concepción de la última temporada, una sin resultados y con muchos factores que terminaron influyeron dentro de su desempeño.
“No encuentro la causa. Si la supiera, la hubiésemos solucionado antes. Fue un mal año nada más”, comentó el capitán Evandro Arteaga, agregando que “este año fue bastante especial. Es cierto que nunca encontramos una regularidad en el juego en conjunto, algo que por trayectoria no había sido así”, puntualizó.
Y es que la UdeC perdió 10 de los 50 partidos que disputó -3 en Libcentro y 7 en Liga Nacional-, cifra que puede parecer baja, pero que fue relevante para que el Campanil no consiguiera los logros que esperaba durante el 2013.
Faltó regularidad
Faltó regularidad
La poca fluidez y la baja en su nivel defensivo fueron constantes en la UdeC. Sólo por momentos y en partidos específicos se vio a ese quinteto universitario que corriendo la cancha le pasaba por encima a cualquier rival que se le pusiera delante.
“En la primera parte pudimos suplir algunas falencias con algunas individualidades, lo que nos permitió tener una excelente primera y segunda rueda en Libcentro”, cuenta el pivot Matías Villagrán, sobre una racha que se acabó en play off de ese torneo, en el primer partido con la UC.
Este encuentro marcó en lo deportivo el juego de la UdeC. Fue con polémica, con un arbitraje desastroso de Cristián Espoz, uno de los jueces más cuestionados de la liga, y debido al descontrol que generó, terminaron expulsados Evandro Arteaga y Jorge Vásquez Después de eso, los dirigidos de Jorge Luis Álvarez no encontraron más la regularidad que los caracterizó desde
la llegada del trasandino a la banca. “Fue una temporada excepcional, teníamos un gran equipo, pero no pudimos plasmar nuestro juego de conjunto”, explicó Arteaga.
Cambio de liga
la llegada del trasandino a la banca. “Fue una temporada excepcional, teníamos un gran equipo, pero no pudimos plasmar nuestro juego de conjunto”, explicó Arteaga.
Cambio de liga
Las nuevas -y muchas veces cuestionadas- reglas a las que debió acoplarse la UdeC con el paso desde la desaparecida Dimayor hasta la Libcentro y luego la Liga Nacional, fueron otro de los factores que influyó en el juego del Campanil.
Para la nueva competencia, los estudiantiles tuvieron muy poco tiempo para integrar a los jugadores sub 19, dada la
obligación impuesta por la liga de tener uno en cancha en los tres primeros cuartos.
Para la nueva competencia, los estudiantiles tuvieron muy poco tiempo para integrar a los jugadores sub 19, dada la
obligación impuesta por la liga de tener uno en cancha en los tres primeros cuartos.
“A algunos (equipos) les afectó en la primera parte, a nosotros durante todo el torneo. Pagamos el noviciado porque era la primera vez que jugábamos así. A Libcentro entramos tarde el torneo y tuvimos cuatro o cinco días para reclutar a algunos chicos que tuvieran las condiciones y la edad para jugar medianamente bien”, precisó Arteaga, lo que en definitiva pesó, ya que ninguno de los jóvenes que trajo la UdeC logró marcar diferencias, como sí lo hacían los juveniles de otros equipos.
“Fue algo sobre la marcha y eso afectó bastante”, agregó. Similar es la opinión al respecto de Matías Villagrán, para quien por este aspecto “fue un año de adaptación a la nueva liga, con esa nueva regla. Fue algo a lo que no estábamos acostumbrados y se notó”.
Efecto extranjero
Efecto extranjero
Pasar a jugar en el segundo semestre con dos elementos extranjeros fue otra prueba que el Campanil superó a medias. Por lo anterior, volvió un conocido Terrell Taylor, quien fue campeón Dimayor con el Campanil y que dentro de la cancha aportó incluso con rabia su experiencia. Recordado será el llamado de atención a Evandro Arteaga y Eduardo Marechal en un minuto dentro del último duelo ante Tinguiririca, algo que de todas formas no sirvió para evitar la eliminación.
Pero en el segundo elemento la UdeC nunca se pudo consolidar. Maurice Spillers fue el primer elegido, quien no pudo
acoplarse rápido al juego del equipo, y tuvo que partir por una lesión en su rodilla. Su reemplazante, Jonathan Smith simplemente no dio el nivel.
acoplarse rápido al juego del equipo, y tuvo que partir por una lesión en su rodilla. Su reemplazante, Jonathan Smith simplemente no dio el nivel.
Bajo en ofensiva, nunca se integró al juego del equipo y mostró una displicencia en defensa que en muchos pasajes le costó importantes desventajas a la UdeC.
A ellos, se suma que el norteamericano Richard Jetter, que llegó como tercer extranjero para la participación que tuvo la UdeC en la Liga Sudamericana en Brasil, finalmente dado a su nivel vio sólo unos cuantos minutos en el partido inicial, y en un duelo de Liga Nacional dada una lesión de Spillers.
A ellos, se suma que el norteamericano Richard Jetter, que llegó como tercer extranjero para la participación que tuvo la UdeC en la Liga Sudamericana en Brasil, finalmente dado a su nivel vio sólo unos cuantos minutos en el partido inicial, y en un duelo de Liga Nacional dada una lesión de Spillers.
“Por el mismo efecto de los americanos, el campeonato se volvió parejo, con equipos como Osorno partiendo mal y después metiendo una racha de 10 partidos ganados. Todos les podían ganar a todos y eso se notó”, expresó en relación a este aspecto Matías Villagrán.
Así, la Universidad de Concepción cerró una temporada para el olvido, que ahora institucionalmente quiere utilizar para reinventarse dentro de los cambios que está sufriendo el básquetbol chileno.
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