Treinta y ocho años tiene Pablo Ares. Sin embargo, pese a su juventud, el entrenador de Tinguiririca puede decir con propiedad que es el técnico más ganador en la historia del básquetbol chileno: a las cuatro coronas que ganó con Liceo Mixto, el curicano sumó otra con Tinguiririca San Fernando, el domingo pasado; lo que le permitió desempatar el registro que compartía con Luis Pérez (campeón con Bata, U. de Concepción y dos veces con Ancud) y Héctor Oreste (tetracampeón con U. Católica).
"Es espectacular. La clave ha sido la capacitación continua, viendo las mejores ligas del mundo. Soy un enfermo de los videos y trato de darles las mejores herramientas a mis jugadores. Pero, además, siempre he tenido grandes basquetbolistas, sin los que jamás habría podido ganar nada", dice Ares.
-¿Quiénes fueron esos jugadores en este caso?
"Por lejos, el mejor de Chile es Patrick Sáez. No hay nadie de su calidad, es inteligente, un líder dentro y fuera de la cancha. Es el jugador que todo técnico quisiera tener. Además, se consolidó Franco Morales, quien, si se lo propone, puede partir al extranjero en un par de años".
-¿No tuvo problemas con Sáez, quien tiene fama de conflictivo?
"No, para nada. Tenemos una excelente relación, lo respeto mucho como jugador y él me respeta como técnico".
-¿Qué tipo de capacitación ha realizado?
"Estuve en Utah, vi entrenamientos de cuatro universidades, incluyendo la Weber State, de primer nivel. He asistido a muchas charlas, viajo a ver la liga uruguaya, la argentina, converso con gente. Estoy invirtiendo dinero en mi capacitación y eso da resultados".
Las claves del éxito de Tinguiririca
La hidroeléctrica Tinguiririca Energía es el único sostenedor, hasta ahora, del campeón de la Liga Nacional, una apuesta que nació en 2012 con un fin mucho más modesto.
"Queríamos, en el marco de la responsabilidad social empresarial, apoyar el básquetbol en la comuna, ir a los colegios, pero resultó mejor de lo previsto. Nunca estuvo en los planes ser campeones. Somos generadores de energía, no teníamos experiencia en deportes", cuenta el presidente del club y gerente de explotación de Tinguiririca, Mario Jorquera.
"Para Dimayor necesitábamos menos de 100 millones, pero nosotros mismos impulsamos la fusión de las ligas. Con ello, y con la ampliación del calendario, los viajes y los extranjeros, el presupuesto se duplicó. Se necesitan más de 200 millones por temporada para financiar un club", dice el dirigente, quien alaba a "Pablo Ares, un estratega, y a Víctor Campos, el PF, que hizo un trabajo increíble".
El Mercurio
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