EL GRÁFICO CHILE. El base de Tinguiririca San Fernando fue elegido recientemente como el mejor basquetbolista del año según el Círculo de Periodistas Deportivos.
Ahora buscará coronar su gran 2013 con el título de la Liga Nacional.
Ahora buscará coronar su gran 2013 con el título de la Liga Nacional.
Desde niño que Franco Morales supo que el basquetbol era lo suyo. Por ello, su madre, quien lo entrenó cuando se iniciaba, siempre le dio libertad para irse a jugar desde muy joven a diferentes ciudades. "Si me hubieran dicho estudia y no juegues, quizá ahora no estaría donde estoy", confiesa. Siendo adolescente dejó Talca para irse a probar suerte al sur. En Temuco y Valdivia lo ganó todo y el salto vendría con su traspaso a Liceo
Mixto. En Los Andes comenzó a confirmar que su futuro podría ser esplendoroso.
¿Qué tan importante fue tu inicio como profesional en Liceo Mixto?
Llegué a ese equipo el 2009, tenía sólo 17 años y era un plantel de muchas figuras. Afortunadamente Pablo Ares (DT) tuvo la confianza de ponerme en ese equipo y eso siempre se lo he agradecido. Él, como muchos otros, ha sido uno de los entrenadores que me ha marcado.
Hoy sigues con Ares en Tinguirirca, ¿cómo ves las opciones del equipo en esta Liga?
Estamos muy bien, nos tocaron partidos dificiles y estar segundos es muy bueno. Supimos ganar partidos dificiles como visita y ahora nos faltan cinco de local, así que hay que ganarlos todos para clasificar sin problemas.
¿Qué significa jugar al lado de un talentoso como Patrick Sáez?
Lo conozco desde el 2009 y somos muy amigos, nos juntamos harto. La verdad es que me siento feliz de estar con él en el equipo. Se hace más fácil jugar, me enseña, me habla, me aconseja.
¿Qué significado le das al premio del mejor basquetbolista del año?
Me pone feliz. Uno siempre aspira a ser mejor, a dar lo máximo en cada juego y es una energía extra para lo que falta del campeonato. La verdad es que me lo esperaba, ha sido un año muy regular y estaba ilusionado.
¿Te sientes como el nuevo referente del básquet chileno?
Me considero uno de los mejores en mi puesto y eso hay que demostrarlo cada fin de semana. Tengo que mejorar cosas aún, pero se que soy joven y todavía puedo. ¿Cual es mi sueño? Jugar en el extranjero, pero no me impacienta.
Mixto. En Los Andes comenzó a confirmar que su futuro podría ser esplendoroso.
¿Qué tan importante fue tu inicio como profesional en Liceo Mixto?
Llegué a ese equipo el 2009, tenía sólo 17 años y era un plantel de muchas figuras. Afortunadamente Pablo Ares (DT) tuvo la confianza de ponerme en ese equipo y eso siempre se lo he agradecido. Él, como muchos otros, ha sido uno de los entrenadores que me ha marcado.
Hoy sigues con Ares en Tinguirirca, ¿cómo ves las opciones del equipo en esta Liga?
Estamos muy bien, nos tocaron partidos dificiles y estar segundos es muy bueno. Supimos ganar partidos dificiles como visita y ahora nos faltan cinco de local, así que hay que ganarlos todos para clasificar sin problemas.
¿Qué significa jugar al lado de un talentoso como Patrick Sáez?
Lo conozco desde el 2009 y somos muy amigos, nos juntamos harto. La verdad es que me siento feliz de estar con él en el equipo. Se hace más fácil jugar, me enseña, me habla, me aconseja.
¿Qué significado le das al premio del mejor basquetbolista del año?
Me pone feliz. Uno siempre aspira a ser mejor, a dar lo máximo en cada juego y es una energía extra para lo que falta del campeonato. La verdad es que me lo esperaba, ha sido un año muy regular y estaba ilusionado.
¿Te sientes como el nuevo referente del básquet chileno?
Me considero uno de los mejores en mi puesto y eso hay que demostrarlo cada fin de semana. Tengo que mejorar cosas aún, pero se que soy joven y todavía puedo. ¿Cual es mi sueño? Jugar en el extranjero, pero no me impacienta.
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