Algunos hablan de un plantel de "millonarios", incluso despectivamente les dicen "mercenarios", pero la verdad es una sola, es una institución, un plantel, un equipo y un grupo que merecidamente se ha coronado tricampeón del principal torneo cestero de nuestro paísLo que realmente importa es que fue el equipo que jugó el básquetbol más sólido, que contó con más variantes, que fue más eficiente y efectivo, por lo cual se coronó como el justo Campeón de Dimayor 2009.
Ser "millonarios" no es malo, es señal de gestión, de buena organización y administración, lo que da solidez y trae resultados. Los jugadores no son "mercenarios", son simplemente profesionales que cumplen en un altísimo nivel el trabajo para el cual están contratados. Los andinos fueron superiores durante todo el año, lo que quedó graficado con su primer lugar en la temporada regular y el título obtenido en el Clausura 2009
El tricampeón uno a uno
Patrick Sáez: cuestionado por algunos, poco querido por otros, pero a pesar de todo sigue demostrando que es uno de los mejores jugadores que han surgido de los parquets chilenos. Multicampeón, no ha perdido ninguna de las finales que ha disputado (vistiendo la camiseta del club que sea), y ha llevado a su actual elenco a un sitial más que merecido. El base de Liceo Mixto maneja todas las posiciones del campo, administra bien el balón, maneja los tiempos, convierte cuando se requiere, ordena las ofensivas y dirige a su defensa, demostrando que es un grande dentro del campo de juego.
Percy Werth: Uno de los pocos jugadores que maneja de forma impecable las posiciones de base y escolta. Cumple cuando se requiere, como lo hizo ya antes en la UC (donde también obtuvo un título), maneja el balón, da velocidad a su ofensiva, penetra con seguridad, lanza con precisión, defiende de manera efectiva, y cuando debe ceder protagonismo no se complica para hacerlo
Galo Lara: Otro multicampeón. Jugador eficiente, efectivo, aplicado, gran defensor y un francotirador de temer en todo momento. Cuando tiene que convertir no trepida en lanzar bombazos mortales y certeros, pero cuando se requiere de su sacrificio en defensa cumple como el que más, bajando el goleo a las principales figuras de sus rivales.
Lino Sáez: Un luchador, un guerrero, que suple sus ripios técnicos con aplicación táctica a toda prueba. Su principal rol siempre ha sido defender, pero no trepida en atacar el aro y conquistar canastas importantes cada vez que se requiere de él. Muchos dicen que es sólo el hermano de Patrick, pero sus actuaciones en la selección nacional, Liceo Mixto, Deportivo Valdivia y Provincial Osorno (entre otros), le han dado un nombre propio a su juego, y le han valido un merecido reconocimiento.
Franco Morales: Una de las grandes promesas del básquetbol joven de nuestro país. Su endemoniada velocidad, su vértigo, su penetración y sus ganas han complicado a los más enconados rivales, a quienes muchas veces ha hecho ver mal, como sucedió en las semifinales ante Boston College. Quizá le falta entender mejor el juego, calmarse un poco, manejar mejor su mano izquierda y bajar el ritmo cuando se requiere, pero a pesar de todo ello ya ostenta un título de grande, campeón de Dimayor, y ratifica que es un jugador de recambio con un buen futuro.
Claudio Naranjo: El puntarenense muchas veces se ha debido ver postergado a la banca, situación obvia en un plantel tan completo y rico como el de Liceo Mixto. El "Calulo" cumplió cada vez que fue requerido, tornándose mortal desde más allá de los 6.25, sin que le temblase la mano en los partidos más importantes que debió enfrentar su equipo. Su goleo fue importantísimo en las semifinales, y más aun en la final ante el CDV, donde demostró que su tiro es de temer, apareciendo en momentos claves y con puntos grandes.
Thurmann Zimmermann: El moreno llegó en reemplazo de Peter Kiganya, y superó con creces lo obrado por su antecesor. TZ fue un jugador altamente eficiente -quizá el más completo en las finales-, siendo temible bajo el cesto, donde con cortes hacia el aro, posteado de espalda y girando, anotando debajo del aro o tomando rebotes, fue determinante en las finales. El norteamericano no destiñó en un equipo lleno de figuras, y en el que a veces el extranjero pasa a ser de rol, pero donde hay que aparecer cada vez que se requiere. Nunca le tembló la mano, cumplió cada vez que se necesitó de él y anotó triples determinantes en toda la serie.
Mauricio Cisternas: Jugador de rol, que tiene clara su función dentro del equipo. No falló cuando se requirieron sus servicios y fue importantísimo para dar descanso a los internos titulares de su cuadro, aportando siempre en el goleo de su escuadra
Rafael Castillo: Vio pocos minutos en las finales, pero cumplió con lo que se le pidió. Ayudo a dar descanso y relevo a Briones y TZ, si amilanarse a pesar de su escasa experiencia.
Patricio Briones: El gigante de 2.12 demostró que los años no afectan a un jugador que se cuida y entrena profesionalmente día a día. El "Pato", quizá el mejor cestero chileno de los últimos años, multicampeón y serio dentro del campo, cumplió como el que sabe durante toda la temporada. No se trata solo de su altura, pues este pívot tiene un respetable tiro de tres puntos (porcentajes altísimos desde la media distancia), y además posee un movimiento de pies sobre la media para jugadores de su envergadura. Amo de la zona pintada, supo cobrar y castigar en los momentos precisos, apareciendo cada vez que su equipo necesito de él, con lo que fue otro de los jugadores determinantes en la obtención del tricampeonato de los "Cóndores"
Pablo Ares: Joven director técnico que año a año muestra lo suyo. Se le critica, se habla de que posee un plantel millonario como buscando quitarle méritos, pero hay que reconocer que tener grandes jugadores no es igual a formar un gran equipo, y para lo último se requiere de la mano de un buen DT. Campeón del Domani, con un título en un Nacional Juvenil, ya se alza como uno de los mejores entrenadores del medio nacional al conseguir muy tempranamente un tricampeonato. Con minutos en los momentos precisos, manejando correctamente a un plantel que se dice complicado, Ares ha demostrado que tiene capacidad de sobra para estar al mando de la banca del que, hoy por hoy (y ya hace cuatro años prácticamente), es una de las mejores instituciones del baloncesto de nuestro país.
En resumen, el título fue para el mejor, que supo imponer su jerarquía, experiencia, capacidad y eficiencia ante cada uno de los rivales que se le puso en frente, consiguiendo un tricampeonato histórico en la Dimayor.
Fuente ; Solobasquet.cl
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